lunes, 2 de junio de 2014

Cómo organizar los materiales de manualidades y no morir en el intento

Cuantas más manualidades hacemos más materiales acumulamos. Que si nos sobran de algún trabajo, que si tenemos pendiente hacer algo y ya hemos comprado lo que necesitamos, que si reutilizamos objetos... Llega un momento en que te juntas con tanto material que la organización y el orden se hacen realmente difíciles.


En este post intentaré daros algunos consejos para que vuestro rincón de manualidades no parezca una leonera, independientemente del espacio que tengamos.



La estancia donde organicemos el rincón de trabajo debe estar bien iluminada, con luz natural a ser posible. Probad a hacer manualidades de día y de noche, y notaréis la diferencia y lo que os cuesta trabajar con luz artificial. Es importante que el lugar donde coloquemos todos nuestros materiales sea el mismo en el vamos a trabajar. Esto evitará andar de un lado para otro porque se nos ha olvidado algún material, el transportar objetos que pueden dañarse, o incluso perder el interés por la manualidad que estamos haciendo sólo porque nos da pereza ir de aquí para allá. Tener los materiales a mano es muy cómodo y nos ahorra mucho tiempo y esfuerzo.


Para empezar desde cero, haz una lista de todos tus materiales, esto ayudará a hacernos una idea del espacio de almacenaje que necesitamos. Una vez que los tengamos apuntados, vamos a clasificarlos por tamaño y forma.


Primero se trata de ver el espacio del que disponemos. Imaginad que tenemos tres cajones, cuatro estantes altos y una mesa de trabajo. Contamos por tanto con que en la mesa de trabajo nos caben varios lapiceros que pueden contener bolígrafos, lápices, rotuladores, pinceles, etc. Todo este tipo de materiales vamos a subrayarlos entonces de un color determinado.


Tenemos en cuenta también que en los cajones deberán ir los materiales bajos o pequeños como papeles, abalorios, hilos, reglas, telas, etc. Este grupo lo subrayaremos de un color distinto al anterior.


En consecuencia, los materiales altos deberán ir en las estanterías, como botes de pintura, botellas, latas, barnices, etc. Igual que hicimos con los anteriores grupos, éste también estará subrayado por un color diferente.

Una vez que sabemos dónde puede ir cada cosa, vamos a hacer una segunda clasificación dependiendo del tipo de material, es decir, el material para pintar, el material para moldear, los papeles, el vidrio, el material para bisutería, etc. Podemos crear todos los grupos que creamos convenientes, y dentro de cada uno situaremos los materiales, independientemente de los colores con los que los hemos subrayado anteriormente. Esto lo hacemos para que, al estar trabajando con una técnica determinada, podamos encontrar todos los materiales de esa técnica en un mismo sitio. Por ejemplo, si voy a crear figuras con pasta de modelar, incluyo en el mismo grupo la pasta, el cuchillo para cortar, el rodillo, el spray con agua, los moldes... Todos los utensilios que utilizo normalmente para ese tipo de trabajo.


Una vez que tengamos todos los materiales en algún grupo, veremos que algunos de ellos tienen objetos que deben ir en las estanterías debido a su altura. Esos sí o sí se irán a la estantería, así que comenzamos a colocarlos. Si vemos que nos sobra espacio en las estanterías comenzaremos a colocar grupos que pueden ir en varios lugares. Lo mejor es que tengan relación con lo que habéis puesto en la estantería. Volviendo al ejemplo de la pasta de modelar. Si colocamos las pinturas en la estantería porque son altas, podemos colocar a su lado las herramientas para la pasta de modelar, ya que después del modelaje se suelen pintar las figuras. Es más lógico tener en la estantería esos dos grupos, que tener la pintura y los abalorios en la estantería, mientras que la pasta de modelar está en la cajonera.


Si los estantes son muy altos o muy hondos podéis colocar cajas de madera o de cartón, y de esta forma será posible almacenar algunas cosas encima de otras, y al mismo tiempo separarlas entre sí. Si las pintáis os quedarán más bonitas y decorativas.


También podéis utilizar cajas organizadoras y cajoneras que quepan en los estantes. Como veis vienen muy bien para guardar los abalorios o los hama beads.


¿Creemos que el resto de materiales entran en la cajonera? Pues ya podemos meterlos allí. Lo mejor es que, si colocamos materiales distintos en un cajón, los separemos con cajitas para que no se mezclen unos con otros, especialmente si son pequeños.


En cuanto a los papeles, lo mejor es colocar una cajonera especial para ellos. Siempre debemos tenerlos a mano, ya sea para hacer un boceto, para apuntar rápidamente una idea que tenemos en la cabeza, o para proteger en un momento la superficie sobre la que estemos trabajando.


(Con esta foto me acabo de dar cuenta de que hay una marca a la que le doy de comer... deberían regalarme los colores que me faltan... así, como quien no quiere la cosa.)

En los estantes más altos debemos colocar los materiales que menos utilizamos y que cogemos puntualmente para realizar una manualidad determinada.


Para materiales como cartulina, goma eva, y en definitiva, todas aquellas láminas que se puedan enrollar, uno de los mejores espacios es el altillo de las estanterías. Hacemos tubos con esas láminas, metemos unas dentro de otras y de esta forma nos ahorraremos mucho espacio.


Si os queda un hueco entre dos muebles o entre un mueble y la pared, es el sitio ideal para acumular todos los cartones.


A continuación os dejo algunas imágenes que os darán muchas ideas para tener todos vuestros materiales organizados y que a la vez dé gusto verlos ;)

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En mi tablero de Pinterest "Rincones para manualidades" encontraréis muchos más ejemplos.


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